Sergio Mayer Mori, hijo de los reconocidos Bárbara Mori y Sergio Mayer, sorprendió recientemente al revelar en el pódcast Políticamente Imprudente —conducido por su padre— uno de los capítulos más delicados de su vida: su experiencia con las adicciones, iniciada cuando probó marihuana por primera vez a los 14 años… junto a su madre.
No fue un relato de orgullo, sino una confesión cargada de matices, arrepentimientos y aprendizajes. Con una sinceridad inusual para el medio artístico, Sergio recordó cómo manipuló emocionalmente a Bárbara Mori para que lo dejara experimentar con cannabis bajo su supervisión.
“Le dije: ‘si no lo hago contigo, lo haré con mis amigos’… y accedió”, confesó con voz serena, pero cargada de nostalgia.
🔄 Un camino difícil entre la fama y el consumo
Lo que para él empezó como una curiosidad terminó marcando años de turbulencia. Sergio explicó que el abuso de marihuana deterioró su salud mental y su memoria, y aunque admite que no es una droga tan agresiva como otras, su consumo a temprana edad es devastador.
A lo largo de los años, fue internado en seis centros de rehabilitación. Pero solo uno cambió su rumbo: una clínica en Colombia donde pasó cinco meses en tratamiento intensivo.
“Fue la única vez que lo hice por mí, porque lo necesitaba. Ya no podía seguir así.”
💔 Un pedido de auxilio que salvó su vida
En uno de sus momentos más críticos, Sergio se acercó nuevamente a su madre, esta vez no para consumir, sino para pedir ayuda. Y fue Bárbara Mori quien lo acompañó a dar el paso más importante de su vida: aceptar que necesitaba sanar.
Este proceso no solo lo salvó, sino que también lo empujó a replantearse su rol en el mundo y, sobre todo, como padre.
👨👧 “No haré lo mismo con mi hija”
Sergio Mayer Mori, hoy con una nueva perspectiva, reflexionó sobre cómo su experiencia lo guía en su relación con su hija Mila. Aunque afirma que no puede prohibirle que algún día pruebe marihuana, fue tajante:
“No la acompañaría como lo hizo mi madre conmigo. Esa no es la forma.”
Con esa frase, mostró no solo madurez, sino el peso emocional de haber vivido las consecuencias de una decisión tomada en la adolescencia.
Por su parte, Sergio Mayer, su padre, confesó que sobrerreaccionó al descubrir el consumo y que, aunque sus intenciones eran buenas, quizás no fue la mejor forma de ayudar. Este pódcast no solo sirvió para exponer un caso personal, sino también para mostrar la evolución emocional de una familia famosa, que también enfrenta las dificultades de cualquier hogar.
🧠 Una conversación que abre debate
Este testimonio ha generado conversación en redes sociales sobre la normalización del consumo juvenil, el papel de los padres y los efectos de la presión social. Lejos de ser un relato superficial, la historia de Sergio Mayer Mori conecta por su humanidad, su fragilidad y su deseo de redención.
En un país donde las adicciones juveniles crecen, hablar claro, como lo hizo él, puede ser el primer paso hacia el entendimiento y la prevención.







