Una tragedia sacudió el templo Ashok Dham en Lakhisarai, estado de Bihar, India, el lunes 17 de agosto de 2026. Siete personas perdieron la vida y decenas resultaron heridas debido a una estampida durante una concurrida celebración religiosa. Miles de fieles se habían congregado para las actividades del mes sagrado de Shravan, una festividad muy importante en el país.
Desde tempranas horas, la afluencia de devotos superó las 50 mil personas, quienes llegaron para realizar oraciones y participar en el jalabhishek, una ceremonia de ofrenda de agua al dios Shiva. La multitud siguió creciendo a lo largo del día, lo que llevó a una peligrosa aglomeración en uno de los accesos al recinto.
Los primeros indicios sugieren que el pánico se desató tras la propagación de rumores infundados sobre la caída de un poste eléctrico y la supuesta electrocución de varias personas. Ante esta información falsa, un gran número de asistentes intentó salir rápidamente de la zona, generando empujones y desorden entre la multitud que llenaba el templo.
La presión ejercida por la masa de gente fue tan intensa que una de las barricadas instaladas en el exterior de la iglesia cedió. Esto provocó que numerosas personas cayeran al suelo mientras la multitud seguía avanzando, desencadenando la fatal estampida. Equipos de emergencia llegaron al lugar para rescatar a los atrapados y trasladar a los heridos a hospitales cercanos.
#BREAKING Seven devotees died in a sudden stampede at Bihar's Ashok Dham Temple, Lakhisarai, after a wire snapped, triggering panic during Shravan Monday prayers.
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Las autoridades han iniciado una investigación exhaustiva para determinar las causas exactas del desastre. Se manejan dos hipótesis principales: el supuesto incidente eléctrico que desató los rumores y un incremento repentino en la cantidad de asistentes. El magistrado distrital Shailendra Kumar señaló que la llegada de dos trenes con nuevos grupos de fieles contribuyó a la aglomeración.
Policías, funcionarios y personal médico trabajaron arduamente en las labores de auxilio, utilizando ambulancias predispuestas para el traslado de lesionados. Simultáneamente, los equipos de seguridad intentaron controlar los accesos para evitar nuevas aglomeraciones. La investigación también busca esclarecer si hubo fallas en las medidas de control de la multitud.
Tras confirmarse las muertes, el gobierno de Bihar anunció una compensación económica de 400 mil rupias para los familiares de cada una de las víctimas mortales. Además, se comprometió a garantizar la atención médica necesaria para todas las personas que resultaron heridas durante el incidente.
El primer ministro de India, Narendra Modi, expresó sus profundas condolencias a las familias afectadas por la tragedia. Las autoridades estatales han ordenado una revisión de las circunstancias que llevaron a la estampida, con el objetivo de establecer posibles negligencias en la organización o el control de los asistentes y determinar las responsabilidades correspondientes.







