La Federación Mexicana de Futbol (FMF), a través de su Comisión Disciplinaria, ha emitido un fallo a favor del Club América, desestimando la queja de Pumas por una supuesta alineación indebida. Esta decisión surge tras la polémica generada en el partido de ida de los Cuartos de Final del Clausura 2026, lo que había encendido el clásico capitalino.
Pumas presentó formalmente su inconformidad ante la FMF este lunes, argumentando una irregularidad en el procedimiento de sustituciones de las Águilas durante el minuto 62 del encuentro. Sin embargo, tras un análisis exhaustivo, la resolución se anunció apenas unas horas después de la presentación del reclamo.
La Comisión Disciplinaria fue contundente en su veredicto: no se encontraron elementos suficientes para configurar una alineación indebida. La resolución se basó principalmente en la cédula arbitral, documento oficial que no reportó ninguna anomalía que se ajustara a los supuestos reglamentarios establecidos.
Incluso, uno de los puntos clave de la queja de Pumas, que señalaba la permanencia indebida de un jugador en el terreno de juego, no fue asentado en el informe oficial, a pesar de los videos presentados por el equipo universitario como evidencia. Esto reforzó la postura inicial del América.
En el seno del Club América, la preocupación por la queja de Pumas fue mínima. Desde el término del partido, las Águilas confiaban en que la ausencia de cualquier señalamiento en la cédula arbitral, específicamente sobre la salida del jugador Miguel Vázquez, jugaría a su favor, como finalmente ocurrió.
Aunque no se sancionó la alineación indebida, la Comisión Disciplinaria sí reconoció una omisión en el proceso de sustituciones por parte del equipo americanista, particularmente en la gestión de los tiempos permitidos para realizar los cambios. Por esta razón, se impuso una multa económica al Club América.
Adicionalmente, se informó que la Comisión de Árbitros analizará la actuación del cuerpo arbitral que dirigió el partido del domingo en el estadio Banorte. Esto podría derivar en una sanción interna para los silbantes involucrados, dada la confusión generada en el campo.
Lejos de apaciguar los ánimos, esta resolución ha avivado la intensidad de la serie entre América y Pumas. La disputa, que había escalado a los despachos, ahora regresa al escenario natural de todo enfrentamiento deportivo: el terreno de juego.
Con la decisión final, el mensaje es claro: el pase a las semifinales de la Liga MX se definirá exclusivamente en el Estadio Olímpico Universitario. Ambos equipos deberán luchar con el orgullo al máximo y la rivalidad más intensa que nunca para asegurar su lugar en la siguiente fase del torneo.







