El presidente Donald Trump ha sellado un acuerdo de paz con Irán, un pacto que pone fin a tres meses y medio de tensiones y conflicto. La firma de este tratado histórico se llevó a cabo en Versalles, Francia, durante una cena diplomática la noche del miércoles 17 de junio de 2026.
El momento fue documentado y compartido por el presidente francés Emmanuel Macron, quien difundió un video clave. En las imágenes, se observa al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, indicando a Trump el lugar exacto donde debía firmar el documento.
Tras la rúbrica de Trump, se escuchan vítores de “¡bravo!” en la mesa, mientras el mandatario estadounidense muestra el acuerdo a sus acompañantes, recibiendo aplausos. Posteriormente, Macron estrechó la mano de Trump, quien agradeció el “buen trabajo” realizado por todos los presentes.
Emmanuel Macron compartió su perspectiva en la plataforma X, señalando: “Este acuerdo abre el camino hacia una paz duradera y permite la reapertura del estrecho de Ormuz. Es un paso importante en la buena dirección para nuestros compatriotas que permitirá obtener pronto una bajada de los precios de la energía.”
A pesar de las líneas rojas que su administración había establecido para justificar la confrontación con Irán, Trump adoptó una postura más flexible. Reiteró su insistencia en que Irán nunca obtendría un arma nuclear, pero sorprendentemente, sugirió que Teherán debería tener derecho a enriquecer uranio y desarrollar misiles balísticos, además de acceder a miles de millones de dólares en fondos congelados.
Le Président Trump a signé ce soir à Versailles l’accord entre l’Iran et les États-Unis.
Cet accord ouvre la voie à une paix durable et permet la réouverture du détroit d’Ormuz.
C’est un pas important dans la bonne direction pour nos compatriotes… pic.twitter.com/b1XgZrBv0m
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) June 18, 2026
Estos puntos han sido el epicentro del debate sobre la relación con Irán durante años, especialmente desde el acuerdo de 2015 firmado por la administración Obama y otras potencias. Trump había criticado repetidamente a Obama y a presidentes anteriores por su supuesta ineficacia en contener la amenaza iraní.
La administración Trump también argumentó que Irán se había debilitado económica y militarmente, lo que, según ellos, había logrado el objetivo de reducir la amenaza y había abierto la puerta a la reincorporación del país a la economía global, si sus líderes así lo decidían.
Sin embargo, la rueda de prensa que siguió a la firma del acuerdo sorprendió a muchos, incluso a sus propios partidarios. Por ejemplo, Trump desestimó la idea de que el programa de misiles balísticos de Irán fuera una amenaza prioritaria, a pesar de que su propio secretario de Defensa, Pete Hegseth, había declarado anteriormente que el objetivo estadounidense era “destruir la amenaza de misiles” iraní.
En la cumbre del G7 en Evian, Francia, Trump ridiculizó a quienes se obsesionaban con los misiles balísticos, argumentando que “los misiles no son el problema” y que “causan daños en una zona pequeña, pero no hacen explotar el planeta.” De manera similar, adoptó una postura permisiva respecto al enriquecimiento nuclear de Irán, contradiciendo años de crítica republicana y la declaración de su secretario de Estado, Marco Rubio, quien en mayo insistió en que Irán debía “abandonar el enriquecimiento.”







