La joven profesora de Educación Física, Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, no debería haber fallecido en el trágico accidente de bungee jumping en Brasil. Un lamentable detalle, revelado por un testigo, cambió su destino y la colocó en el fatídico salto de 40 metros desde el puente Squelette en Sao Paulo.
Originalmente, no era el turno de Maria Eduarda para realizar el salto. Higor William Diniz Ferreira, quien también se había inscrito para la actividad, llegó tarde, permitiendo que la joven de 21 años tomara su lugar. “Mi salto, entre esta mujer y yo, fue de cinco a 10 personas. Ya era hora de que me quedé atrás cuando ella pasó frente a mí”, declaró Diniz.
QUE A JUSTIÇA SEJA FEITA
Os responsáveis por jogar a jovem Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, de 21 anos, de uma ponte a cerca de 40 metros de altura em Limeira, foram presos pela polícia.
O caso NÃO foi acidente! pic.twitter.com/ICx6mueWXa
— Alegria Reels (@Alegriareels) June 14, 2026
Testigos presenciales captaron en video los momentos previos a la tragedia, donde se observó a dos hombres sosteniendo a Maria Eduarda antes de lanzarla al vacío. Los gritos desesperados de “¡Chicos, la cuerda!” resonaron, pero fue demasiado tarde: el arnés de seguridad vital no había sido colocado correctamente.
Las autoridades de Sao Paulo confirmaron que la causa del deceso fue la falla en el equipo de seguridad. En respuesta a este negligente acto, tres hombres han sido detenidos y enfrentan cargos por “homicidio con dolo eventual”, una figura legal que implica una posible falta consciente y una asunción de riesgo fatal.
Poco antes del salto que le costaría la vida, Maria Eduarda había compartido una imagen en Instagram con una leyenda premonitoria: “¿Quién es el loco que me dejó venir a saltar de un puente???. Este trágico evento subraya la importancia crítica de las estrictas medidas de seguridad en actividades extremas.







