Una mujer de 52 años perdió la vida en Bogotá, Colombia, tan solo tres días después de someterse a una bichectomía. El trágico suceso ha puesto bajo el escrutinio de las autoridades a la clínica donde se realizó el procedimiento, ya que operaba sin los permisos necesarios para llevar a cabo intervenciones quirúrgicas estéticas.
El establecimiento, ubicado en el barrio Villa Mayor Antigua, en la localidad de Antonio Nariño, fue clausurado por las autoridades sanitarias. Se ha confirmado que la clínica carecía de la habilitación legal para realizar cirugías de belleza, a pesar de ofrecer también servicios de psicología, dermatología y consulta general, y de promocionarse con “la mejor aparatología de última tecnología”.
El fallecimiento de la paciente fue reportado en su domicilio, lo que movilizó a una ambulancia del Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (Crue). A pesar de la pronta respuesta, los paramédicos confirmaron su deceso en el lugar, activando de inmediato una unidad de apoyo psicológico para los familiares afectados.
La Secretaría Distrital de Salud de Bogotá ha iniciado una exhaustiva investigación para determinar las causas exactas de la muerte y deslindar responsabilidades. Se ha revelado que, aunque el lugar estaba registrado en el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud (Reas) desde marzo de 2024, su objeto social no incluía la prestación de servicios quirúrgicos.
Según los documentos oficiales, la clínica solo estaba autorizada para ofrecer servicios de consulta externa en Medicina General, Dermatología y Psicología. La realización de cirugías plásticas, como la bichectomía, estaba completamente fuera de su ámbito legal de operación.
Este incidente no es el primero que involucra al establecimiento. En 2022, una mujer de 38 años denunció complicaciones severas tras una cirugía de glúteos, descubriendo que le habían inyectado biopolímeros y sufriendo dolores crónicos. Otro caso similar en 2019, de Martha Shirley Guayanes Bustos, reportó problemas abdominales después de un procedimiento en la misma clínica, señalando un patrón preocupante de malas prácticas.







