24 mayo, 2026
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Por qué llueve durante la primavera en México y cómo influye el cambio climático

Internacional

lluvias primavera México

Las precipitaciones durante la primavera en México pueden parecer un fenómeno inusual, pero son el resultado de una compleja interacción de factores meteorológicos. Este período, caracterizado por el aumento de temperaturas, la disponibilidad de humedad y la influencia de diversos sistemas atmosféricos, genera las condiciones idóneas para que se presenten lluvias, incluso tormentas eléctricas y granizo.

Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la temporada oficial de lluvias y ciclones tropicales en el Pacífico inició el 15 de mayo, mientras que en el Atlántico lo hará el 1 de junio. Sin embargo, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explica que durante la primavera, aún pueden coincidir sistemas invernales con el progresivo aumento de las temperaturas, creando la inestabilidad necesaria para estos eventos.

Factores clave de las lluvias primaverales

El Dr. Alejandro Jaramillo Moreno, investigador del Instituto de Ciencias Atmosféricas y Cambio Climático de la UNAM, detalla que la persistencia de frentes fríos en primavera interactúa con las masas de aire cálido. Esta combinación provoca una inestabilidad atmosférica que suele manifestarse en tormentas que se desarrollan principalmente durante la tarde o la noche.

En entornos urbanos, como la Ciudad de México, este fenómeno puede intensificarse significativamente debido al efecto de “isla de calor”. Las altas temperaturas diurnas en las ciudades favorecen la convección atmosférica, lo que a su vez puede generar lluvias más fuertes y de corta duración, particularmente en las horas vespertinas.

El impacto del cambio climático

Si bien el cambio climático no es la causa directa de las lluvias primaverales, el Dr. Jaramillo Moreno enfatiza su influencia en la intensidad de estas. Esto se traduce en la posibilidad de tormentas más severas o en alteraciones de los patrones meteorológicos habituales, una tendencia respaldada por estudios recientes.

Consecuencias y beneficios

Estas lluvias traen consigo un beneficio considerable para la calidad del aire. Al arrastrar partículas contaminantes suspendidas en la atmósfera, contribuyen a reducir temporalmente los niveles de polución, un factor crucial en una temporada de altas temperaturas y contingencias ambientales frecuentes.

No obstante, en las grandes metrópolis, las lluvias primaverales también pueden generar desafíos. La rapidez con la que se desarrollan estas tormentas puede causar estragos, como se ha observado recientemente en diversas alcaldías de la Ciudad de México y municipios del Estado de México, afectando la infraestructura y la vida diaria.