El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, vivió momentos de tensión el 1 de octubre cuando el avión presidencial que lo trasladaría de regreso a Brasilia presentó problemas técnicos, obligando a la aeronave a regresar al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) tras horas de sobrevolar el Valle de México.
El avión de la Fuerza Aérea Brasileña, matrícula BRS1, debió permanecer en el aire para consumir combustible antes de aterrizar nuevamente en el AIFA. Según un comunicado de la Fuerza Aérea de Brasil, Lula da Silva fue atendido por el estrés generado durante el incidente. El mandatario fue trasladado a otra aeronave para completar su viaje de regreso a Brasilia.
Lula se encontraba en México desde el 29 de septiembre, donde sostuvo una reunión con el expresidente Andrés Manuel López Obrador y otros líderes latinoamericanos. El mandatario brasileño también asistió a la toma de protesta de Claudia Sheinbaum como presidenta de México y participó en el Foro Empresarial Brasil-México, donde promovió la importancia de fortalecer las relaciones comerciales entre ambos países.
En su discurso durante el foro, Lula hizo un llamado a los empresarios mexicanos a considerar a Brasil como un socio estratégico en América Latina, subrayando el potencial económico de su país. Señaló que, aunque la relación entre México y Estados Unidos es fundamental, los empresarios mexicanos no deben dejar de mirar hacia el sur, destacando las oportunidades de inversión en Brasil. Por su parte, Marcelo Ebrard, futuro secretario de Economía del gobierno de Sheinbaum, reforzó la idea de que los lazos comerciales entre México y Brasil tienen un gran potencial.







