in , ,

¿Qué vamos a celebrar?

Por Luis Guillermo Hernández Aranda

Hoy es Diez de Mayo, Día de las Madres. En México la fecha adquiere un matiz especial.

Prácticamente es un día de fiesta nacional, un día inhábil para muchas y muchos, aunque no aparezca en el calendario oficial.

Día de una importante derrama económica donde los restaurantes están llenos y las flores adornan todas las casas. Octavio Paz en su libro El Laberinto de la Soledad afirma que la mujer es un enigma. Representa la fecundidad, pero también la muerte.

En el ambiente religioso, particularmente en el catolicismo, la figura materna en México es muy importante prueba de ello es el fervor guadalupano. Sin embargo, resulta paradójico que a pesar de este culto a la madre seamos uno de los países más violentos contra las mujeres.

Por eso vale la pena preguntarnos ¿qué vamos a celebrar este 10 de mayo? Y es que en nuestro país cada año son asesinadas más de 3 mil mujeres. Para maquillar las cifras sólo el 25 por ciento se investiga bajo protocolos de feminicidio. México se ubica como el segundo país con más víctimas por razones de género en Latinoamérica y en casi seis años de administración del presidente Andrés Manuel López Obrador ya suman cerca de 5 mil víctimas.

Hoy seguramente el presidente utilizará la Mañanera para felicitar a las madres del país, tal vez ponga un video musical como acostumbra e incluso se desvivirá en elogios hacia la figura materna. Sin embargo, más allá de la escenografía, propia de la fecha, no podemos olvidar que el ejecutivo no ha sido solidario con las mujeres.

En este sexenio se desaparecieron las estancias infantiles, además de que se han minimizado los suicidios, se les han cerrado las puertas a los colectivos feministas y cada 8 de marzo se descalifican las marchas y las consignas de las mujeres. Incluso cada año ha colocado más vallas para proteger Palacio Nacional.

¿Qué puede haber más doloroso para una madre? Sin duda un hijo enfermo, desaparecido. Para ellas el presidente sólo ha tenido insultos, descalificaciones. Ante las protestas de las madres con niños y niñas con cáncer por el desabasto de medicamentos el presidente las ha difamado. En vez de ser solidario con ellas y buscar solucionar el problema lo ha negado, diciendo que son parte de la mafia del poder.

Esa falta de empatía ha sido más evidente ante la tragedia de los desaparecidos. En todo el sexenio el presidente se ha negado a reunirse con los colectivos y ante los hallazgos de fosas clandestinas el ejecutivo ha lanzado descalificaciones contra estas madres que sólo están buscando a sus hijos desaparecidos, El pecado de ellas ha sido realizar el trabajo que en este sexenio simplemente no se ha hecho.

¿Cómo van a celebrar las madres de Zacatecas, Michoacán, Guerrero, Tamaulipas, que por miedo ante la ola de violencia que viven en estos estados simplemente no salen de sus casas? Si es un día de fiesta, pero no olvidemos como sociedad a todas las madres que en estos momentos no la pasan muy bien, aunque el presidente diga que él tiene otros datos.

Written by Redacción

¿Quién representa a la 4T?

Estrategias para reducir la rotación de personal, promueve Congreso del Estado