La modernización del Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europea (TLCUEM) proyecta un incremento del 35 por ciento en las exportaciones agroalimentarias y automotrices del país, según afirmó Sergio Contreras, presidente del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce).
En entrevista para El Heraldo Media Group, el experto indicó que este acuerdo, cuya firma está prevista para el 22 de mayo, representa una estrategia clave para la diversificación de los mercados mexicanos frente a la dependencia de Norteamérica.
La colaboración con países europeos, líderes en innovación, promete un crecimiento significativo y un acompañamiento de alto nivel para la industria nacional, abriendo nuevas rutas para el comercio internacional de México.
La solidez del T-MEC y la diversificación de mercados
Contreras enfatizó que la revisión del TLCUEM, iniciada años atrás, es fundamental para expandir los horizontes comerciales de México. Descartó cualquier debilidad en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), subrayando su solidez como pilar de la economía exportadora nacional.
El directivo destacó que el 90% de los 665 mil millones de dólares en exportaciones mexicanas corresponden a productos manufacturados, consolidando a Norteamérica como la región económica más relevante. No obstante, la diversificación ya es una realidad, con una reducción del 10 por ciento en la dependencia de las exportaciones hacia Estados Unidos en la última década.
Impulso a pymes e innovación tecnológica
Más allá de los sectores agroalimentario y automotriz, el presidente del Comce identificó amplias oportunidades para las empresas mexicanas en la Unión Europea. Las pymes europeas, muchas de ellas involucradas en cadenas productivas de exportación, pueden jugar un papel crucial en el desarrollo de sus contrapartes mexicanas.
Entre los rubros con mayor potencial se encuentran la manufactura avanzada, los dispositivos médicos, la electrónica especializada, la maquinaria, así como los sectores farmacéutico y químico, que verán un impulso significativo gracias a este convenio.
Contreras resaltó que este acuerdo permitirá a la industria mexicana acceder a tecnología e innovación de punta, favoreciendo un crecimiento interesante y un acompañamiento industrial de primera línea, esencial para la competitividad global.







