El gobierno del expresidente Donald Trump ha iniciado una serie de despidos dentro de la Administración Federal de Aviación (FAA), afectando a cientos de empleados en período de prueba y generando incertidumbre en un momento crítico para la seguridad aérea en Estados Unidos.
Durante la noche del viernes, múltiples trabajadores recibieron correos electrónicos notificándoles su cese inmediato, según confirmó David Spero, presidente del sindicato de Especialistas en Seguridad de Aviación Profesional. Estos despidos incluyen personal encargado del mantenimiento de radares y sistemas de navegación, lo que podría impactar el control del tráfico aéreo.
Los despidos llegan en un momento de creciente preocupación sobre la falta de personal en la FAA, especialmente tras el reciente choque entre un helicóptero Black Hawk del Ejército de EE.UU. y un avión de American Airlines en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan, un incidente que aún se encuentra bajo investigación. La escasez de controladores aéreos ha sido señalada como un problema crítico debido a los bajos salarios, jornadas extensas y jubilaciones obligatorias.
El lunes, la Asociación Nacional de Controladores de Tráfico Aéreo emitió un comunicado en el que señaló que está evaluando el impacto de estas decisiones en la seguridad aérea. Mientras tanto, la controversia crece tras revelaciones de un ex empleado de la FAA, Charles Spitzer-Stadtlander, quien denunció en LinkedIn que su despido pudo haber estado motivado por sus críticas a empresas de Elon Musk, figura clave en el intento de Trump por reducir el tamaño del gobierno federal.
Estos despidos ocurren apenas días después de que Trump destituyera a todos los miembros de la Comisión Asesora de Seguridad de Aviación, órgano encargado de revisar la seguridad aeroportuaria en el país. La incertidumbre en la industria aeronáutica sigue en aumento, mientras expertos y trabajadores analizan las consecuencias de estas decisiones en la seguridad del sistema aéreo estadounidense.







