27 junio, 2026
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Trump vuelve a culpar a México por crisis de opioides en EE.UU. pese a origen local del problema

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Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el expresidente Donald Trump reavivó su retórica contra México, responsabilizando a los cárteles y a los políticos mexicanos por la crisis de adicción al fentanilo que enfrenta Estados Unidos. Sin embargo, el contexto del evento dejó en evidencia contradicciones fundamentales en su discurso.

Trump aprovechó la promulgación de la Ley “Alto al Fentanilo” para reiterar su postura: “los salvajes cárteles de droga y los traficantes criminales tienen un control tremendo sobre México y los políticos electos. No podemos permitir que esto continúe”, afirmó. También señaló que las autoridades mexicanas estarían “aterradas” de presentarse en sus trabajos por miedo a los grupos criminales, aunque no ofreció pruebas al respecto.

A pesar de que la legislación firmada no modifica la clasificación legal del fentanilo, sí impone penas mínimas a quienes sean encontrados culpables de tráfico. En el acto, Trump estuvo acompañado por legisladores republicanos y familiares de personas fallecidas por sobredosis. Invitó a tomar la palabra a Greg Swan, padre de Drew, un joven que desarrolló adicción tras recibir opioides recetados tras una lesión deportiva.

Paradójicamente, aunque la historia de Drew es similar a la de miles de ciudadanos afectados por opioides legales —producidos y distribuidos por farmacéuticas estadounidenses—, ninguna mención se hizo en el evento a la responsabilidad de estas empresas. Purdue Pharma, fabricante de OxyContin, fue uno de los principales detonantes de la epidemia, y aunque pagó más de 7 mil millones de dólares en demandas, sus directivos nunca enfrentaron consecuencias penales.

El discurso de Trump también pasó por alto los propios datos del Centro para el Control de Enfermedades (CDC), que muestran que las muertes por sobredosis aumentaron significativamente durante su gobierno, y sólo comenzaron a descender —en un 30%— en los últimos 16 meses de la administración de Joe Biden.

Expertos han advertido que enfocar la estrategia exclusivamente en México es insuficiente. Las redes de distribución en Estados Unidos están en manos de organizaciones criminales locales, muchas veces ajenas al narcotráfico internacional. Omitir esta realidad, señalan, distorsiona el problema de fondo y complica la búsqueda de soluciones efectivas.