Por Luis Guillermo Hernández Aranda
Recientemente el INEGI reveló una disminución en los hábitos de lectura en México durante la última década. Entre 2015 y 2024, el porcentaje de hombres que leen pasó de 86.7 por ciento a 69.9 por ciento, mientras que en mujeres descendió de 81.9 a 69.3 por ciento, cifras que reflejan una pérdida generalizada del interés por los materiales escritos.
En este escenario toma relevancia el concurso organizado por Radio Torreón y la Coordinación de Servicios Educativos de la Región Lagunera de Coahuila: “Yo leo, tú lees, todos leemos”. El cual está dirigido a estudiantes de primaria y secundaria. El certamen busca mejorar la fluidez, dicción, entonación y comprensión lectora de niñas, niños y jóvenes de la región.
El concurso cuyas eliminatorias iniciaron el 20 de abril llega a su fin hoy viernes con la gran final en el Museo Regional del Bosque Venustiano Carranza. Resulta emocionante ver como los niños y sus padres se involucran en este concurso despertando su pasión como si estuvieran presenciado un evento deportivo. Lo cual nos habla del interés que hay por leer, lo importante es hacer atractivo este hábito e involucrar a toda la familia.
Más allá de los beneficios propios de la actividad cognitiva, el hábito de leer nos ayuda a ser mejores seres humanos, sensibles al mundo que nos rodea. Incluso diferentes especialistas en desarrollo infantil han concluido que la lectura de obras literarias despliega las capacidades de simbolización y abstracción en los niños, permitiéndoles la comprensión de otro tipo de lenguajes como las matemáticas, la música y las ciencias en general.
Leer, como diría el filósofo Fernando Savater, es una actividad intelectual que le da profundidad al pensamiento, pero no sólo a éste, también al sentimiento, pues quien ha leído poco, difícilmente podrá expresar lo que siente o cree.
El escritor y promotor de la lectura Felipe Garrido ha mencionado en diversas ocasiones que “mientras más temprano entren los niños en contacto con los libros, mejor”. Ya que “ningún niño es demasiado pequeño para jugar con los libros ni para escuchar lo que se le lea. Nada tiene de malo que los niños jueguen con libros; lo más importante es que se familiaricen con ellos. En todo caso, hay que cuidar qué libros se ponen en sus manos”.
Sobre la importancia de leer el escritor argentino Jorge Luis Borges afirmó: “Muchos se jactan de los libros que han escrito, a mí me enorgullecen los que he leído”. Como director de Radio Torreón no puedo negar que me emociona la pasión que ponen familias completas en esta actividad, porque se vale gritar gol y jugar videojuegos, pero nada se compara con la riqueza que siempre nos dejará un buen libro.
@lharanda







