El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este 29 de enero de 2025 su intención de firmar una orden ejecutiva que instruirá al Pentágono a preparar la prisión militar de Guantánamo para albergar hasta 30.000 migrantes indocumentados. La medida, que ha generado controversia, busca utilizar la base naval, conocida por ser el centro de detención de personas acusadas de terrorismo, para retener a inmigrantes en situación irregular, a los que el mandatario considera “criminales”.
Durante una rueda de prensa, Trump indicó que la orden, que se firmará en las próximas horas, ordenará a los Departamentos de Defensa y Seguridad Interior habilitar las instalaciones para recibir a los migrantes, a quienes considera un peligro para el país.
“Estos migrantes son tan malos que ni siquiera confiamos en que sus países los retengan, porque no queremos que regresen”, señaló el presidente, destacando que la medida “duplicaría nuestra capacidad de inmediato” para detenerlos, además de calificar a Guantánamo como un “lugar del que es difícil salir”.
La propuesta de Trump pone nuevamente sobre la mesa el uso de la prisión de Guantánamo, creada en 2002 durante la administración de George W. Bush en el contexto de la “guerra contra el terrorismo”, como un espacio para los migrantes.
La base, que ha sido centro de críticas debido a las condiciones extremas de detención y los informes de tortura, alberga actualmente a prisioneros acusados de terrorismo, incluidos miembros de Al Qaeda. Durante años, los expresidentes demócratas Barack Obama y Joe Biden han prometido cerrar el centro, aunque sin éxito.
El presidente de Estados Unidos ha sido un firme crítico de las políticas migratorias y ha utilizado su campaña electoral para denunciar lo que él considera una “invasión” de migrantes. Según Trump, estos migrantes representan una amenaza para la seguridad del país y han incrementado los índices de criminalidad, aunque no existen pruebas estadísticas que respalden sus afirmaciones.
La idea de destinar Guantánamo a la detención de migrantes, especialmente en el contexto de las denuncias por los tratos inhumanos que se han documentado, ha generado una gran controversia.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos han criticado las deplorables condiciones en las que se encuentran los prisioneros, tanto los acusados de terrorismo como los migrantes interceptados en el mar. Testimonios de estos últimos aseguran que, además de ser sometidos a estrictas medidas de vigilancia, enfrentan tratos degradantes como ser obligados a usar gafas de sol durante el transporte y ser vigilados constantemente al comunicarse con sus abogados.
La medida también reabre el debate sobre la política migratoria de Estados Unidos, que ha sido un tema clave durante la presidencia de Trump, quien en varias ocasiones ha adoptado políticas de endurecimiento frente al aumento de la migración irregular. Sin embargo, el destino final de los migrantes que lleguen a Guantánamo, y las implicaciones que esta medida podría tener tanto a nivel interno como internacional, siguen siendo inciertos.
Donald Trump says there are “30,000 beds in Guantanamo” and will sign an executive order to use it as a migrant detention center.
At its peak, the Guantanamo Bay Detention Camp was designed to hold up to 780 detainees.
Clown. Show. pic.twitter.com/vIWheASVVi
— Art Candee 🍿🥤 (@ArtCandee) January 29, 2025







