En medio de la incertidumbre comercial provocada por el retorno de Donald Trump a la escena política, pocos imaginaban que México podría salir ileso de sus nuevas políticas arancelarias. Sin embargo, Claudia Sheinbaum, la primera presidenta de México, celebró este jueves una noticia que parecía improbable: México ha quedado exento de los llamados “aranceles recíprocos” de Trump.
En su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum recordó una llamada clave con Trump en marzo. En esa conversación, ambos líderes coincidieron en que el comercio bilateral no se vería afectado, dado que México no impone aranceles a Estados Unidos. Hoy, esa promesa se ha cumplido, y la mandataria lo atribuye al respeto, la diplomacia y, sobre todo, a la estrategia bien calculada de su gobierno.
Un respiro para la economía mexicana
Mientras países como China, la Unión Europea o incluso aliados como Israel y Australia enfrentan gravámenes de hasta el 34%, México mantiene su acceso preferencial al mercado estadounidense gracias al TMEC. Esto no solo evita una escalada de precios, sino que protege directamente más de 10 millones de empleos en sectores clave: automotriz, agroalimentario, electrónico, textil, farmacéutico y más.
El peso mexicano también respondió de forma positiva, apreciándose casi dos puntos frente al dólar, lo que refleja la confianza de los mercados en la estabilidad lograda.
El papel de Ebrard y el “Plan México”
Marcelo Ebrard, actual secretario de Economía, ha sido una pieza clave en la negociación. Desde Washington, anunció que continuará trabajando para suavizar aranceles en rubros como el acero, aluminio y la industria automotriz, aprovechando la fuerte integración productiva con EE.UU.
Todo esto se encuadra dentro del ambicioso “Plan México”, presentado en Davos a inicios del año. Con el objetivo de atraer hasta 277 mil millones de dólares en inversión extranjera y convertir al país en la décima economía mundial, la estrategia apunta a reducir importaciones asiáticas, fortalecer el consumo interno y generar más de 1.5 millones de empleos.
Diplomacia firme y resultados visibles
La presidenta ha mantenido firme su postura ante la volatilidad del exmandatario republicano. “México no responde con aranceles, responde con estrategia”, declaró Sheinbaum, y esa estrategia está dando frutos. En lugar de reaccionar impulsivamente, México ha demostrado que una política de diálogo, cooperación regional y solidez interna puede tener más impacto que cualquier represalia.
Además del frente económico, también ha habido colaboración en temas de seguridad y migración. La entrega de capos, los decomisos de fentanilo y el despliegue fronterizo han servido como carta de presentación del compromiso de México con sus acuerdos.
Un nuevo orden económico… con México preparado
Mientras el mundo se adapta a un sistema comercial basado en tarifas, México se posiciona como una excepción. Ebrard lo resumió con claridad: “México es el único país con tratado de libre comercio con Estados Unidos donde no se aplicaron aranceles. Es un logro enorme de esta administración”.
Este episodio demuestra que, en un mundo cambiante, la preparación, el diálogo y una visión clara del país pueden marcar la diferencia. Claudia Sheinbaum no solo evitó una crisis económica, sino que posicionó a México como un actor fuerte, respetado y competitivo.
Y como ella misma dijo, con una sonrisa:
“Hay mucho pueblo en México”.







