6 julio, 2026
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Así es Magüí Payán, la tierra natal del mexicano Julián Quiñones

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Julián Quiñones origen

Julián Quiñones, delantero clave de la Selección Mexicana en el Mundial 2026, nació en Magüí Payán, un municipio colombiano marcado por una realidad social compleja. Esta región, parte del conocido Triángulo de Telembí en el departamento de Nariño, ha sido históricamente sinónimo de pobreza y violencia, dominada por el crimen organizado y las guerrillas.

En este entorno desafiante, la frase “si no eres futbolista, eres narcotraficante” resume el dilema que enfrentan muchos jóvenes. Antes de forjar su exitosa carrera en el fútbol, Quiñones conoció de cerca las dificultades, incluso trabajando en las peligrosas minas de oro de la zona.

Sin embargo, Magüí Payán no es solo un foco de conflicto. La Dirección Administrativa de Turismo de Nariño destaca su rica herencia cultural, donde la marimba, los arrullos y diversas expresiones artísticas son parte vital del patrimonio intangible, ofreciendo un contraste vibrante a la adversidad.

De las minas a las canchas: Un cambio de destino

A sus 15 años, Julián tomó una decisión trascendental, dejando atrás el peligro de las minas para perseguir su pasión por el fútbol. Se trasladó a Cali, donde inició su formación en la escuela ‘Fútbol Paz’, marcando el inicio de su ascenso en el deporte.

La influencia de su madre, Gloria, fue crucial para Quiñones, guiándolo lejos de los “malos pasos” que acechaban su comunidad. Él mismo reconoció su papel fundamental en su camino, al igual que el de sus mentores y entrenadores, quienes vieron su talento y potencial para romper el ciclo.

César Augusto Valencia Trejos, conocido como “Papá César” y fundador de Fútbol Paz, fue una figura clave en el descubrimiento y desarrollo de Quiñones. Desde su llegada a Cali en 2014, el joven delantero mostró un olfato goleador excepcional, llevando a su equipo al campeonato nacional sub-17 con 48 goles.

Trayectoria en México y la Selección Nacional

Su impresionante desempeño no pasó desapercibido para los visores de Tigres de la UANL, quienes lo trajeron a México. Quiñones rápidamente se adaptó, convirtiéndose en goleador del torneo nacional sub-20 en un país que adoptaría como suyo.

Posteriormente, consolidó una brillante trayectoria en la Liga MX, brillando con Tigres, Atlas y América, y conquistando varios títulos. Su excepcional rendimiento y arraigo en México lo llevaron a adoptar la nacionalidad, culminando en su convocatoria a la Selección Mexicana para el Mundial 2026.

La historia de Julián Quiñones es un testimonio de superación, demostrando que, a pesar de las adversidades de su origen en Magüí Payán, el esfuerzo y el talento pueden abrir un camino hacia una vida mejor, sirviendo de inspiración para muchos jóvenes.