Todo comenzó con una pesadilla. Abby (Kaytlin Dever), marcada por la muerte de su padre, revive en sueños el momento en que Joel lo asesinó para rescatar a Ellie. Esta imagen la persigue al despertar, empujándola a actuar. Junto con sus amigos, analiza cómo infiltrarse en Jackson, pero la magnitud del lugar la obliga a improvisar. Sus aliados, cada vez más dudosos, sienten que su plan de venganza los puede llevar a la muerte.
Ellie y Joel: caminos separados, destinos cruzados
En Jackson, Ellie (Bella Ramsey) patrulla junto a Jesse mientras Joel (Pedro Pascal) acompaña a Dina. Tras una fuerte discusión entre Ellie y Joel, los sentimientos están a flor de piel. Pero la amenaza no se detiene: una pila de infectados se ha detectado en las afueras y la comunidad se prepara para lo peor.
Durante el patrullaje, Ellie y Jesse descubren una tienda abandonada. Hablan sobre Eugene Lynden, el misterioso compañero de patrullas de Jesse. Ellie parece saber más de lo que dice. La frase “es una pena que Joel haya tenido que matarlo” deja abierta una incógnita que seguramente será clave más adelante.
Abby, la horda y el fatídico encuentro
La caza de Abby la lleva a perseguir a dos figuras en la nieve. Sin saberlo, cae en una pila de infectados congelados que se despiertan y la persiguen. Son corredores, una de las fases más letales del Cordyceps. Cuando todo parece perdido, Joel y Dina aparecen. La ayudan a escapar. Abby finge gratitud, pero ya sabe quién es su salvador. El plan está en marcha.
Juntos deciden refugiarse en una cabaña. Abby envía señales a sus amigos. Joel, confiado, no sospecha nada.
El Rey Rata ataca Jackson
Mientras tanto, la horda que Abby despertó se dirige hacia Jackson. Tommy (Gabriel Luna) lidera la defensa. Entre tanques de gasolina y barricadas, emerge un Rey Rata, el tipo de infectado más poderoso. Tommy logra distraerlo y quemarlo justo antes de que ataque a su esposa, Maria. Jackson sobrevive, pero no sin bajas ni cicatrices.
La escena que cambió todo: la brutal muerte de Joel
En la cabaña, Abby revela su verdadera identidad: es hija del médico que Joel mató en el hospital. La escena se vuelve densa, cruda. Abby le dispara a Joel en la pierna y lo golpea salvajemente con un palo de golf. Dina es sedada. Ellie llega, demasiado tarde. Sometida por los amigos de Abby, ve morir a Joel sin poder hacer nada. Una puñalada pone fin a su vida.
El grito de Ellie resuena como un eco de lo que vendrá: la venganza está servida. Ellie, Jesse y Dina regresan a Jackson cargando el cuerpo sin vida de Joel. La guerra personal acaba de comenzar.







