Una de las figuras más comentadas en el entorno del Mundial 2026 ha sido Gilberto Mora, el joven futbolista de la Selección Mexicana, quien recientemente confió su prometedor futuro a Rafaela Pimenta. Esta destacada agente deportiva se ha posicionado como una de las personalidades más influyentes del fútbol a nivel mundial, guiando la trayectoria de talentos como Erling Haaland, Matthijs de Ligt y Santiago Giménez, además de liderar el legado de la agencia fundada por el fallecido Mino Raiola.
La decisión de Mora de unirse a su cartera de clientes no pasó desapercibida, dada la participación de Pimenta en algunas de las transferencias más significativas del fútbol europeo. Su habilidad para negociar y su profundo conocimiento de la industria la han establecido como una figura clave, a menudo trabajando discretamente lejos de los reflectores, pero siempre con un impacto decisivo.
El origen de una carrera brillante
Originaria de Brasil, Rafaela Pimenta forjó su camino en el ámbito legal al estudiar Derecho en la prestigiosa Universidad de São Paulo (USP). Antes de su incursión en el deporte, ejerció como profesora universitaria y colaboró activamente con la comisión antimonopolios del gobierno brasileño, desarrollando una especialidad en derecho internacional y deportivo.
A finales de la década de 1990, Pimenta jugó un papel crucial en la promulgación de la Ley Pelé, una reforma trascendental que revolucionó el sistema de transferencias y las relaciones laborales en el fútbol brasileño. Esta legislación de 1998 otorgó a los futbolistas una mayor libertad para cambiar de equipo y formalizó sus derechos como trabajadores, un cambio que generó gran interés entre los agentes internacionales, quienes buscaron su asesoría para navegar el nuevo panorama legal.
La forja de una sociedad estratégica
El encuentro con Mino Raiola, el carismático agente italiano, surgió de la necesidad de este último por comprender las implicaciones de la Ley Pelé para un proyecto en Brasil. Su primera interacción fue tensa; Pimenta, segura de su conocimiento, interrumpió a Raiola, dejando en claro su autoridad en el tema. Lejos de ser un conflicto, este intercambio marcó el inicio de una profunda relación profesional.
Años después, Pimenta viajó a Europa, planeando una breve estancia que se extendió indefinidamente gracias a la invitación de Raiola para profesionalizar su agencia. Mientras Raiola se convertía en el rostro mediático de la empresa con su personalidad explosiva y su destreza en negociaciones, Pimenta fortalecía la estructura jurídica y empresarial, gestionando operaciones complejas como el traspaso de Paul Pogba al Manchester United por 105 millones de euros y las múltiples transferencias de Zlatan Ibrahimovic.
Un liderazgo incuestionable
El fallecimiento de Mino Raiola en abril de 2022 dejó una gran incertidumbre sobre el futuro de la agencia One Sarl. Sin embargo, la vasta mayoría de sus clientes decidió permanecer bajo la dirección de Rafaela Pimenta. La confianza cultivada durante casi dos décadas de trabajo conjunto le permitió asumir el liderazgo de la empresa y consolidar su posición como una de las agentes más influyentes del fútbol internacional.
Hoy, Rafaela Pimenta expande constantemente su cartera de clientes, que incluye a futbolistas de la talla de Erling Haaland —cuyo fichaje al Manchester City por 150 millones de euros concretó semanas después de la muerte de Raiola—, Matthijs de Ligt, Noussair Mazraoui y, por supuesto, el talento mexicano Gilberto Mora. Su influencia es decisiva en el mercado de fichajes y en las carreras de muchas estrellas que brillan en escenarios como el Mundial 2026, reafirmando su estatus como una de las figuras más poderosas de este deporte.







