4 agosto, 2026
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Ya entró en vigor la ley de bienestar animal que prohíbe tener camadas de perros y gatos sin autorización

Internacional

Ley bienestar animal España

La Ley de Bienestar Animal ha entrado en vigor en España, marcando un cambio significativo en la relación entre los ciudadanos y sus mascotas. Lo que antes era una decisión privada, como la reproducción de animales de compañía, ahora se convierte en una actividad estrictamente regulada.

Durante décadas, era común ofrecer cachorros entre amigos y familiares tras un nacimiento en casa. Sin embargo, la nueva Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales prohíbe esta práctica si no se cuenta con autorización, reservando la reproducción exclusivamente para profesionales registrados.

Fin de la cría no autorizada

El artículo 27 de la normativa prohíbe explícitamente que cualquier persona no inscrita en el Registro de Criadores de Animales de Compañía permita la reproducción de sus mascotas. Esta medida busca combatir la venta informal a través de redes sociales y los anuncios entre particulares, impactando principalmente a perros, gatos y hurones.

Para dedicarse a la cría legal, los individuos deberán acreditar conocimientos específicos en bienestar animal y disponer de instalaciones que cumplan con los requisitos de higiene y espacio, bajo supervisión administrativa. El objetivo es asegurar una trazabilidad clara para cada animal desde su nacimiento y prevenir problemas sanitarios derivados de partos sin supervisión veterinaria.

Regulaciones clave y sanciones

La ley impone la esterilización obligatoria para todos los gatos antes de los seis meses de edad, salvo excepciones vinculadas a programas de cría profesional o contraindicaciones médicas. Para perros y hurones, los dueños son responsables de tomar medidas preventivas para evitar cualquier gestación no deseada.

En caso de un nacimiento accidental, el propietario está legalmente obligado a comunicarlo a las autoridades competentes. La comercialización de los cachorros resultantes queda restringida a los canales profesionales autorizados. El incumplimiento de estas directrices puede acarrear multas elevadas, que van desde los 10.001 hasta los 50.000 euros, impulsando la filosofía de “sacrificio cero” y reduciendo el número de animales sin hogar.