26 mayo, 2026
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Cerveceros en Canadá, preocupados por aranceles de EU

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Cerveceros en Canadá, preocupados por aranceles de EU

En una soleada mañana de primavera en Ottawa, Josh McJannet se encontraba supervisando el embotellado de una IPA de temporada en su fábrica Dominion City Brewing Co. cuando recibió la llamada: su proveedor de latas le confirmó que, tras el anuncio del gobierno estadounidense, los precios subirían un 25% inmediato.

No era una noticia inesperada, pero sí devastadora.

“Es uno de esos momentos donde te das cuenta de que tienes que replantearte todo tu negocio”, comentó McJannet.

Y es que, aunque Dominion City ha apostado por ingredientes 100% canadienses, hay algo que aún no pueden producir localmente: las latas de aluminio de 16 onzas. Esas mismas que ahora, por culpa de los nuevos aranceles de Estados Unidos al aluminio, están convirtiéndose en un lujo.

Aranceles que asfixian: 25% que lo cambia todo

El gobierno de Donald Trump anunció la imposición de un arancel del 25% a las latas de aluminio utilizadas en la industria cervecera. Esta medida tiene como objetivo proteger a los productores estadounidenses, pero su impacto ha cruzado fronteras y golpea con fuerza a Canadá.

En particular, a las cervecerías artesanales, donde los márgenes de ganancia ya son mínimos.

Matt Johnston, director de Collective Arts Brewing en Hamilton, explicó que el proceso de producción los obliga a enviar el aluminio canadiense a EE.UU. para su procesamiento y luego regresar con la cerveza enlatada. Esta logística encarece las latas un 10% más, incluso antes del nuevo arancel.

“El impacto es brutal. Ya operamos con los márgenes más estrechos de Norteamérica”, afirmó.

Cerveza local: ¿una solución viable?

Para resistir, muchas marcas están promoviendo el consumo local y campañas como “Buy Canadian”. Pero incluso estas iniciativas tienen límites. No hay fábricas de latas grandes en Canadá que puedan competir con las estadounidenses en términos de volumen y precio.

“El consumidor puede pagar un poco más por una cerveza artesanal local, pero no un 25% más”, advierte McJannet. “La gente necesita comer… no necesariamente beber cerveza”.

Y es que más allá del aluminio, ingredientes como el lúpulo, esencial en la elaboración de muchas cervezas artesanales, también se importa desde Estados Unidos y está sujeto a los mismos aranceles.

¿Qué futuro le espera a la cerveza canadiense?

Aunque los cerveceros mantienen la esperanza en la fidelidad del consumidor canadiense, la incertidumbre reina. “La cerveza es uno de esos pequeños placeres de la vida”, dice Johnston.

“Quizá canceles tus vacaciones a EE.UU., pero te tomes una IPA local. Eso nos puede salvar… por ahora”.

Pero si los costos continúan en ascenso, muchos temen que ese salvavidas se hunda. La cerveza artesanal, un símbolo de identidad y comunidad en Canadá, podría convertirse en una víctima más de la guerra comercial.