Los hogares mexicanos se ven obligados a destinar una mayor parte de su gasto para comer saludable, ante el aumento constante que registran los precios de algunos alimentos.
En 2022, la población nacional destinó 235,472 millones de pesos para proteína animal (res y ternera, puerco, aves, otras carnes, pescados y mariscos, leche, derivados de la leche y huevo), frutas, así como verduras y legumbres. Este monto es el desembolso trimestral en el periodo.
En 2024, la cantidad aumentó a 286,037 millones de pesos, lo que implicó un aumento de 10% en términos reales (considerando la inflación), según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).







