A medida que se acercan las elecciones judiciales en México, programadas para el 1 de junio, el panorama se torna alarmante. Según el Programa de Seguridad de México Evalúa, ocho estados enfrentan un “alto” o “muy alto” riesgo de injerencia del crimen organizado. Las amenazas incluyen coacción, ataques armados y hasta asesinatos.
Los estados con mayor riesgo de violencia
De acuerdo con el informe, Baja California encabeza la lista con “muy alto riesgo”, seguido de Chihuahua, Colima, Michoacán, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco y Quintana Roo, catalogados con “alto riesgo”. En estos estados, el crimen busca imponer jueces y magistrados afines a sus intereses, debilitando el sistema judicial y aumentando la impunidad.
Por otro lado, siete entidades tienen un “riesgo medio”, entre ellas Ciudad de México, Estado de México, Zacatecas y Sonora. Solo cuatro estados se consideran de “bajo riesgo”: Aguascalientes, Yucatán, Durango y Coahuila.
Elecciones judiciales bajo amenaza
Los jueces y magistrados no son los únicos en peligro. En el pasado proceso electoral, las agresiones y asesinatos de candidatos fueron una constante. En 2024, Causa en Común reportó 67 actores políticos asesinados en 18 entidades, entre ellos 36 aspirantes y candidatos.
El crimen organizado busca influir en el Poder Judicial para facilitar sus operaciones ilícitas. “No es solo una elección más, es una batalla por el control de la justicia”, advierten expertos.
Un panorama preocupante
Las cifras reflejan un escenario crítico. Entre septiembre de 2023 y junio de 2024, ACLED registró 540 incidentes de violencia política, 330 de ellos durante la campaña electoral. Las amenazas y secuestros también fueron utilizados como herramientas de intimidación.
Con un Poder Judicial debilitado y presionado, la independencia de jueces y magistrados está en juego. Las elecciones del 1 de junio podrían marcar un punto de inflexión en la seguridad y gobernabilidad del país.







