El 4 de febrero de 2025, Fátima Zavala sufrió una caída desde el segundo piso de su escuela, la Secundaria Diurna 236, ubicada en la alcaldía Iztapalapa. Según declaraciones de su padre, Juan Zavala, la menor había sido víctima de bullying por parte de sus compañeros debido a su afición al K-pop y a la cultura coreana. Este acoso incluyó hostigamiento físico, psicológico y cibernético, lo que llevó a Fátima a una situación límite.
Declaraciones de la fiscalía y reacción de la familia
La fiscal general de justicia de la Ciudad de México, Bertha Alcalde Luján, sugirió en una conferencia de prensa que Fátima se habría arrojado por voluntad propia, basándose en la declaración de la menor, quien afirmó que se encontraba sola al momento de la caída.
Sin embargo, la familia de Fátima rechazó esta versión, acusando a la fiscal de manipular la información y de revictimizar a su hija. Según Juan Zavala, Fátima recibió amenazas de muerte por parte de una compañera, quien no solo la intimidó a ella, sino también a su familia y mascota, obligándola a saltar bajo la amenaza de ser empujada y posteriormente agredida.
Denuncias de obstrucción y falta de apoyo
La familia denunció que, durante la toma de declaración de Fátima el 28 de febrero, personal de la Fiscalía expulsó a integrantes de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCDMX) que estaban presentes para apoyar a la adolescente.
Este acto fue calificado por la familia como una clara obstrucción a la justicia. Además, señalaron que tanto la Fiscalía como la Secretaría de Educación Pública (SEP) han mostrado una actitud de protección hacia los responsables del acoso sistemático que sufrió Fátima, ignorando deliberadamente el testimonio de la víctima y difundiendo una versión que la revictimiza.
Exigencias de la familia y apoyo de la comunidad
La familia de Fátima exige una investigación exhaustiva y transparente que considere todas las líneas de investigación, especialmente las relacionadas con el acoso escolar. Han manifestado su rechazo a la manipulación de la información por parte de la fiscalía y demandan que cese la revictimización de Fátima. La comunidad, a través de redes sociales y organizaciones civiles, ha mostrado su apoyo a la familia, exigiendo justicia y medidas efectivas para prevenir el bullying en las escuelas.
Reflexión sobre el acoso escolar y la responsabilidad institucional
Este caso pone en evidencia la gravedad del acoso escolar en México y la necesidad de que las instituciones educativas y judiciales actúen de manera responsable y empática. La revictimización de las víctimas y la manipulación de la información no solo afectan la integridad de los afectados, sino que también socavan la confianza de la sociedad en las autoridades.
Es imperativo que se implementen políticas efectivas de prevención y atención al bullying, garantizando espacios seguros para todos los estudiantes.
El caso de Fátima Zavala es un llamado de atención a la sociedad y a las autoridades sobre la urgencia de abordar el acoso escolar de manera integral y con perspectiva de derechos humanos. La manipulación de la información y la revictimización de las víctimas no deben tener cabida en un sistema de justicia que busca la verdad y la protección de los más vulnerables. Es responsabilidad de todos garantizar que casos como el de Fátima no se repitan y que las víctimas reciban el apoyo y la justicia que merecen.







