12 julio, 2026
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FIFA devolverá el Estadio Ciudad de México a sus administradores en siete días tras el Mundial 2026

Deportes

Devolución Estadio Ciudad de México

Tras el silbatazo final del último encuentro del Mundial 2026 disputado en el Estadio Ciudad de México, la FIFA ha iniciado una operación contrarreloj para devolver el control del inmueble a sus administradores. Este proceso es crucial para que las actividades futbolísticas locales puedan reanudarse sin mayores contratiempos.

El organismo rector del fútbol mundial dispone de un periodo estricto de siete días para desmantelar toda la infraestructura temporal que fue instalada para el evento. Esta labor implica la remoción de señalizaciones, áreas de hospitalidad, centros de operaciones y espacios dedicados a los medios de comunicación.

La urgencia radica en que Cruz Azul, uno de los equipos principales que utiliza el estadio, tiene programado su primer partido como local del torneo Apertura 2026 el 21 de julio. El cumplimiento de este plazo es esencial para que el recinto abandone su rol mundialista y retome su operación habitual para la Liga MX.

El contrato de Ciudad Sede, firmado entre la FIFA y las autoridades organizadoras, especifica claramente este periodo. En dicho documento, se estipula que la FIFA debe desocupar y entregar las instalaciones en un máximo de siete días después de la finalización del último partido, a menos que ambas partes acuerden una fecha distinta por escrito.

Durante el periodo del Mundial, el estadio fue conocido oficialmente como Estadio Ciudad de México, dejando de lado su nombre comercial (Estadio Banorte). Esta es una práctica común de la FIFA en sedes que cuentan con patrocinadores no asociados a sus socios oficiales, garantizando así la exclusividad de marca.

La transformación del estadio para el Mundial implicó que la FIFA tomara el control operativo semanas antes del inicio del torneo. Se instalaron diversas facilidades, como áreas de transmisión, oficinas temporales y zonas exclusivas para patrocinadores, todo lo necesario para la organización de un evento de magnitud global.

Una vez concluido el desmantelamiento de todas estas estructuras temporales y la restitución de la identidad original del estadio, el inmueble será entregado a sus propietarios. Este procedimiento asegura que el recinto esté en condiciones óptimas para que el Grupo Ollamani pueda retomar su gestión y permitir el retorno del fútbol mexicano.

Aunque el Apertura 2026 dio inicio el 16 de julio, no se programaron encuentros en este inmueble durante la primera jornada. Esta medida estratégica otorgó el margen necesario para que las labores post-Mundial se llevaran a cabo de manera eficiente, preparando el escenario para el regreso de Cruz Azul.