La controversia por la eliminación del ascenso y descenso en el fútbol mexicano ha alcanzado un nuevo nivel de tensión. Los futbolistas de la Liga de Expansión han escalado sus protestas, exigiendo a la Federación Mexicana de Futbol (FMF) una explicación clara sobre la decisión de mantener suspendido este sistema.
La inconformidad se produce al expirar el plazo de cinco años, establecido en 2020, durante el cual la FMF argumentó que la suspensión permitiría a los clubes de la división de plata fortalecer sus finanzas antes de aspirar a la máxima categoría. Sin embargo, el mecanismo no fue restaurado para la temporada 2026-27, lo que encendió la mecha de las manifestaciones.
Las acciones de protesta han sido diversas y visibles. En las primeras jornadas del torneo, algunos partidos iniciaron con peloteos entre los propios jugadores, simbolizando su descontento. Además, los aficionados han desplegado mantas y playeras con la palabra “ASCENSO” en las tribunas, buscando amplificar el mensaje a través de las transmisiones televisivas y redes sociales.
La voz de los jugadores también se formalizó en un documento titulado “Futbolistas Unidos por un Futbol con Ascenso y Descenso”. En este comunicado, expresan su “profundo descontento”, argumentando que la medida impacta negativamente su presente, su futuro profesional, el desarrollo del fútbol nacional, y perjudica a clubes, ciudades y a las nuevas generaciones de deportistas.
Según el documento, la desaparición del ascenso ha conllevado una reducción en los salarios de los futbolistas y una disminución en el interés de patrocinadores y la asistencia a los estadios. No obstante, el daño más significativo es el impacto deportivo y emocional, al eliminar el principal incentivo de competir por un lugar en la Liga MX.
Para muchos en la categoría de plata, el ascenso y descenso es más que un simple formato de competencia; es el motor que alimenta la ambición de jugadores, entrenadores y directivos. Representa la esperanza de que cualquier club, por mérito deportivo en la cancha, pueda alcanzar el máximo circuito del balompié mexicano.
La carta de protesta cuenta con el respaldo de jugadores de diversos equipos, incluyendo Atlético La Paz, Leones Negros, Mineros de Zacatecas, Atlético Morelia y Cancún FC, entre otros. También se hizo un llamado a la Liga MX para solidarizarse, recordando que muchos de sus actuales integrantes llegaron a la élite gracias al antiguo sistema.
Por su parte, la Federación Mexicana de Futbol, bajo la dirección de Mikel Arriola, ha emitido advertencias sobre posibles sanciones para quienes participen en estas manifestaciones. Esta postura ha sido criticada por los inconformes, quienes la interpretan como un intento de limitar su derecho a expresar un desacuerdo legítimo sobre una decisión que afecta directamente su carrera y el porvenir del fútbol en el país.







