Un trágico suceso conmocionó a la comunidad de Brooklyn, Nueva York, tras un voraz incendio que arrasó un edificio residencial de dos plantas durante la madrugada. Este lamentable incidente dejó un saldo de seis personas fallecidas y siete heridas, incluyendo a tres valerosos bomberos que participaron en las labores de rescate.
Los hechos se registraron en una vivienda situada en la calle 58, dentro del vecindario de Sunset Park. Las autoridades fueron alertadas aproximadamente a la 1:39 de la madrugada, momento en que las llamas ya se habían propagado con alarmante rapidez, afectando también a una estructura contigua.
La magnitud de la emergencia demandó una movilización masiva, con la participación de 74 unidades y un total de 231 elementos entre bomberos y personal médico. Este despliegue fue crucial para intentar contener el fuego y rescatar a los afectados.
De las víctimas mortales, cuatro fueron halladas sin vida en el interior del inmueble, mientras que otras dos sucumbieron a la gravedad de sus heridas tras ser trasladadas de urgencia a un hospital cercano. Además, cuatro civiles y tres bomberos resultaron heridos, aunque uno de los civiles se encuentra grave, su vida no corre peligro.
Las labores de los equipos de rescate se vieron complicadas por el colapso parcial del segundo piso y una escalera del edificio, lo que añadió un riesgo considerable a la ya peligrosa situación. A pesar de las dificultades, el incendio fue controlado después de casi tres horas de arduo trabajo, a las 4:28 de la madrugada.
Las causas exactas del siniestro aún están bajo investigación. Sin embargo, los bomberos encontraron una batería de iones de litio en la propiedad, lo que ha llevado a solicitar la intervención de un equipo especializado en materiales peligrosos para su análisis. Por el momento, no se ha confirmado si este elemento tuvo relación directa con el origen del fuego.
El Departamento de Edificios de Nueva York también ha sido notificado para llevar a cabo una exhaustiva evaluación de las condiciones estructurales del inmueble afectado. Esto permitirá determinar los daños sufridos y el riesgo potencial que representa para las construcciones aledañas, asegurando la seguridad en la zona.







