La economía mexicana ha mostrado una desaceleración en su tasa de inflación. Durante julio de 2026, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se situó en 3.12% anual, según datos revelados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). A pesar de esta disminución general, algunos bienes y servicios esenciales para las familias mexicanas experimentaron incrementos notables en sus costos.
Esta baja en la inflación anual no implica una reducción generalizada de precios, sino que los costos siguen en ascenso, aunque a un ritmo menos acelerado. La inflación es un indicador crucial que mide la variación promedio de los precios de productos y servicios consumidos por los hogares. Un aumento en este índice se traduce directamente en una pérdida del poder adquisitivo del dinero, obligando a las familias a gastar más para adquirir los mismos bienes.
La presidenta Claudia Sheinbaum se refirió a esta desaceleración como una “buena noticia” durante su conferencia matutina. Sin embargo, el informe del INEGI destaca un incremento mensual del 0.03% en el INPC y un 0.23% en el índice subyacente, que excluye los elementos más volátiles y ofrece una visión más clara de la tendencia a largo plazo.
Productos que encarecieron el bolsillo en julio
El reporte detallado del INEGI muestra cuáles fueron los artículos con los mayores aumentos durante el mes de julio. La cebolla se llevó la delantera con un incremento del 18.97%, seguida de cerca por la naranja, que subió un 11.90%. Otros productos que impactaron el gasto de los consumidores incluyeron las computadoras con un 6.10%, el transporte aéreo con 4.11%, y los productos para el cabello con 1.47%.
Artículos que aliviaron el gasto
Afortunadamente, no todos los productos siguieron la tendencia alcista. El INEGI también registró disminuciones significativas en el costo de algunos bienes de alta demanda. El jitomate experimentó una notable baja del 29.20%, mientras que el chile poblano disminuyó un 15.63% y el chile serrano un 6.98%. Otros productos con precios a la baja fueron los hoteles, cremas para la piel, huevo, gas LP, zapatos tenis y automóviles.
Es importante destacar que el comportamiento de la inflación no fue uniforme en todo el territorio nacional. El informe señaló que estados como Morelos, Sinaloa, Baja California Sur, Sonora y Oaxaca registraron los mayores incrementos en los precios. Por otro lado, Chiapas, Guerrero, Tlaxcala, Puebla y el Estado de México reportaron variaciones por debajo del promedio nacional, mostrando una disparidad regional en el impacto económico.
En resumen, aunque la inflación general en México mostró una desaceleración en julio, el análisis específico de los productos revela que el costo de vida sigue siendo un desafío para muchas familias. La fluctuación de precios en alimentos básicos y servicios continúa demandando atención por parte de los consumidores y autoridades.







