La reciente muerte de Mauro Menéndez, conocido artísticamente como Maahez e hijo de la actriz Aylín Mujica, ha puesto de nuevo en el ojo público los riesgos asociados al uso de vapeadores. A casi dos semanas de su fallecimiento, ocurrido a los 30 años, su padre, Osamu Menéndez, compartió que el DJ utilizaba estos dispositivos y que pudieron haber influido en su deceso tras presentar un cuadro de neumonía.
“No fumen eso, caballeros de verdad. No fumen eso. Sé que fue lo que lo mató a él”, declaró el músico cubano, exesposo de Mujica, expresando su preocupación. Si bien esta afirmación aún no cuenta con respaldo científico directo en el caso específico de Maahez, la alerta sobre los vapeadores ha resurgido con fuerza.
¿Qué son los vapeadores y cómo funcionan?
Los vapeadores, también conocidos como cigarrillos electrónicos o vaporizadores, hicieron su aparición en el mercado estadounidense en 2007, presentándose como una alternativa a los cigarrillos tradicionales. Sin embargo, su funcionamiento y componentes no están exentos de controversia.
Según el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de Estados Unidos, estos dispositivos son esencialmente “sistemas electrónicos de suministro de nicotina”. Su mecanismo consiste en calentar un líquido que contiene solventes, saborizantes y, por lo general, nicotina, para que los usuarios inhalen el vapor resultante.
Riesgos para la salud asociados a los cigarrillos electrónicos
La doctora América Santamaría ha advertido en el Heraldo de México que, al igual que los cigarrillos convencionales, los vapeadores acarrean serios problemas de salud. Destacó que el atractivo de sus sabores y colores puede llevar a un consumo más frecuente que el tabaco tradicional, con consecuencias igualmente perjudiciales.
Entre las secuelas más comunes se encuentra una tos persistente e inexplicable que, con el tiempo, puede agravarse. Pero los daños van más allá, afectando gravemente el sistema respiratorio y la salud mental, especialmente en jóvenes.
La especialista enumeró diversas complicaciones médicas que pueden surgir del uso de estos dispositivos. Estas incluyen la inflamación pulmonar y bronquial, que compromete seriamente la función respiratoria.
Para aquellos que ya padecen asma, el uso de vapeadores puede exacerbar el cuadro, volviéndolo más severo y difícil de controlar. A largo plazo, se incrementa el riesgo de desarrollar Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), una condición grave e irreversible que dificulta la respiración.







