31 mayo, 2026
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México esquiva la recesión por poco: el PIB crece 0.2% en el primer trimestre

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México esquiva la recesión por poco: el PIB crece 0.2% en el primer trimestre

Cuando todo apuntaba a un nuevo tropiezo económico, México sorprendió —aunque por poco. Según la estimación oportuna publicada por el INEGI el 30 de abril, la economía mexicana creció 0.2% en el primer trimestre de 2025.

El dato superó ligeramente los pronósticos de analistas consultados por Bloomberg, que esperaban apenas un 0.1%. Aunque no es una cifra para celebrar con fuegos artificiales, representa un respiro que evita, por ahora, una recesión técnica.

¿Qué significa este crecimiento del 0.2%?

En términos sencillos, un país entra en recesión técnica cuando su Producto Interno Bruto (PIB) se contrae durante dos trimestres consecutivos. En este caso, la economía mexicana venía de una caída en el último trimestre de 2024 y, de haber registrado otro retroceso, habría caído oficialmente en recesión. Pero ese 0.2%, tan delgado como “un pelito de rana calva”, según la jerga popular, fue suficiente para romper la tendencia.

Para muchos, fue una sorpresa. Citi había previsto una contracción de 0.4% entre enero y marzo de este año, en parte por la desaceleración económica de Estados Unidos y la incertidumbre política y comercial.

El campo y las exportaciones: los inesperados salvavidas

El informe del INEGI señala que el sector agropecuario tuvo un crecimiento trimestral de 8.1%, el mayor avance desde 2011. En medio de malas noticias para la industria y los servicios, el campo se convirtió en el héroe inesperado.

Otro factor clave fue la anticipación de pedidos por parte de importadores estadounidenses, quienes aceleraron compras ante el temor de nuevos aranceles promovidos por la administración de Donald Trump. Esto impulsó las exportaciones manufactureras mexicanas y dio un impulso temporal al PIB.

Industria en retroceso, servicios estancados

Sin embargo, no todo fue positivo. La industria, motor tradicional de la economía, cayó 0.3%, acumulando dos trimestres de contracción. El sector de servicios, que representa más del 60% del PIB, no tuvo crecimiento alguno.

Este estancamiento refleja un mercado laboral que sigue débil desde 2024 y una inversión privada que se mantiene tímida debido a la incertidumbre electoral y a las señales mixtas en la política económica.

¿Un respiro duradero o solo una ilusión?

Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco BASE, advirtió que el riesgo de recesión no ha desaparecido. La fragilidad de los sectores industriales y de servicios, sumada a un entorno global incierto, podría revertir este modesto avance en los próximos meses.

Alberto Ramos, economista jefe de Goldman Sachs, coincidió en que el primer trimestre “se salvó” gracias a factores externos como la reconfiguración del comercio con Estados Unidos. Pero el segundo trimestre podría ser una historia muy diferente si la demanda externa se enfría y las inversiones no reaccionan.