17 junio, 2026
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Presidente de asociación de bungee revela fallos “grotescos” en la muerte de Maria Eduarda

Internacional

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El presidente de la Asociación Brasileña de Salto de Cuerda y Péndulo Humano (ABRJH), Marco Antonio Junior, conocido como Jota, ha revelado detalles inéditos y sumamente preocupantes sobre la muerte de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas. La joven profesora de educación física perdió la vida durante un salto de bungee, un suceso que, según Jota, estuvo marcado por graves omisiones y negligencia por parte de los tres instructores involucrados.

De acuerdo con las declaraciones de Marco Antonio Junior, el salto realizado por Maria Eduarda no cumplió con ningún procedimiento estándar de seguridad. El experto enfatizó que no se respetó ni uno solo de los requisitos mínimos que habitualmente demandan una doble verificación en “cualquier actividad de aventura en el mundo”. Esta falta de rigurosidad fue un factor determinante en la tragedia.

Jota explicó con firmeza que la regla fundamental en estas actividades es la doble comprobación: “Un instructor debe sujetar la cuerda al cliente, y el otro debe comprobar que esté bien sujeta. Esa es la doble verificación. En cualquier actividad de aventura, esa es la primera regla”, sentenció, subrayando la importancia crítica de este paso.

El presidente de la ABRJH no ocultó su indignación ante la actuación de los instructores. “Cuando vi el vídeo, pensé: ‘Eso explica por qué pasó. No hay ningún estándar mínimo de seguridad; tres personas haciendo el mismo trabajo’”, indicó Jota, quien calificó la situación como inaceptable y una muestra de profundo desinterés por la vida de la joven.

Con una frase contundente, Jota expresó su repudio: “La levantaron, la alzaron y la zarandearon como si fuera un saco de papas. No les importó en absoluto su vida. Nada. Es grotesco”. Esta declaración resalta la brutalidad percibida en el manejo de Maria Eduarda antes de su fatal salto.

Además, Marco Antonio Junior señaló que los instructores no llevaron a cabo una medición adecuada de la cuerda, una responsabilidad crucial que recae en el “aparejador”. Este grave error se sumó a una serie de fallos en cadena que comprometieron la seguridad de la participante.

Otro punto crítico destacado por Jota fue la elección de la posición de “avión” para Maria Eduarda, quien era principiante. Esta postura no es la más recomendable para inexpertos y, sumada a la falta de verificación, creó un escenario de alto riesgo que los instructores no supieron manejar, provocando el trágico desenlace.