En un contexto global cada vez más incierto, donde las tensiones económicas y políticas marcan el rumbo de las relaciones internacionales, una nueva narrativa se está escribiendo entre dos actores que hasta hace poco parecían distantes: México y Rusia.
Corría el primer trimestre de 2024 cuando Aleksandr Abramov, representante comercial de Rusia en México, hizo una declaración que captó la atención de muchos:
“El comercio bilateral ya está arrojando resultados tangibles”.
No era una frase aislada. Era una señal clara de que Rusia está “poniendo el ojo” en México, justo cuando la relación de nuestro país con Estados Unidos se tambalea bajo el peso de una nueva guerra arancelaria impulsada por Donald Trump.
La oportunidad detrás del conflicto
Mientras la administración de Trump levanta nuevas barreras comerciales, México redirige su brújula económica. Según Carlos Barrera Romero, vicepresidente nacional de relaciones institucionales de Canacintra, el sector industrial mexicano ya trabaja en una estrategia de diversificación comercial, buscando nuevos mercados que permitan sortear las restricciones impuestas por EE.UU.
“El comercio internacional no solo es intercambio de bienes, sino también de innovación, tecnología y desarrollo”, afirmó Barrera.
En esta línea, Rusia se convierte en un socio potencialmente estratégico, no solo por su capacidad productiva, sino por su creciente interés en América Latina.
Más allá del petróleo: sectores clave de colaboración
La narrativa tradicional que une a Rusia con el comercio energético se está transformando. En 2024, el intercambio bilateral alcanzó los 1,300 millones de dólares, impulsado por nuevos sectores como:
- Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC)
- Ciberseguridad
- Inteligencia Artificial
- Fintech
- Ciudades inteligentes
- Sector farmacéutico y agroalimentario
- Tecnologías digitales
Anton Kobyakov, asesor del presidente ruso, señaló que México es el segundo socio comercial más importante de Rusia en América Latina, y que el fortalecimiento de esta relación podría convertirse en “ejemplo de interacción efectiva para otros países”.
Propiedad intelectual y datos: un puente digital
En un mundo impulsado por la información, Alexéi Sokolov, asesor de la Asociación IPChain, propuso una idea revolucionaria: crear un repositorio transfronterizo de datos entre Rusia y México, integrando estándares comunes sobre propiedad intelectual y redes neuronales. Esta visión conjunta posicionaría a ambos países como líderes en regulación de la inteligencia artificial y el uso ético de los datos.
El camino hacia San Petersburgo
Ambos países ya se preparan para el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (18 al 21 de junio de 2025), donde se espera que se firmen nuevos acuerdos y se refuercen alianzas.
El embajador ruso en México, Nikolái Sofinski, enfatizó que ya se están promoviendo reuniones regulares entre empresarios de ambos países para mantener el diálogo constante y explorar sinergias comerciales.







