Las autoridades del Estado de México han vinculado a proceso a Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” por su presunta participación en el multihomicidio que cobró la vida del tecladista Jonathan Meléndez, su esposa Ana Paula, su hija Sofía, la empleada del hogar Aleyda Romero y la mascota de la familia. Este trágico suceso tuvo lugar el pasado 1 de septiembre en un fraccionamiento de Atizapán de Zaragoza.
La decisión judicial, emitida este miércoles 9 de septiembre, se basó en la presentación de datos incontrovertibles por parte de la Fiscalía. La jueza determinó que existe suficiente evidencia para iniciar un juicio formal contra los dos detenidos, otorgando un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria.
Durante este periodo, se llevarán a cabo diversas diligencias periciales, incluyendo evaluaciones psicológicas y otros estudios forenses, esenciales para esclarecer completamente los hechos y definir las responsabilidades individuales. El proceso judicial continuará mientras se integran todos los elementos probatorios necesarios.
Detalles de la investigación y móvil del crimen
Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” fueron aprehendidos el 2 de septiembre, un día después de los crímenes. Tras su detención, fueron trasladados a la Fiscalía mexiquense y, posteriormente, al Centro de Reinserción Social de Barrientos en Tlalnepantla, donde se les impuso prisión preventiva justificada en su audiencia inicial.
Según la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, el móvil del horrendo crimen fue el robo. Diego Sebastián “N”, quien mantenía una relación de amistad y sociedad con Jonathan Meléndez, habría aprovechado esta confianza para ingresar al domicilio.
Gerardo “N”, por su parte, habría accedido a colaborar en el multihomicidio a cambio de dos millones de pesos. El objetivo principal era apoderarse de una “caja fría” que contenía una significativa suma en dólares, guardada en forma de Bitcoins, propiedad del músico.
Todas las víctimas fueron privadas de la vida mediante disparos de arma de fuego, y sus cuerpos fueron hallados maniatados con cintillos plásticos y cinta adhesiva. Un menor de seis años, hijo de Jonathan Meléndez, fue el único sobreviviente de este lamentable suceso.
De ser encontrados culpables de los delitos de homicidio calificado, interrupción del embarazo de una femenina y maltrato y crueldad contra los seres sintientes, Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” podrían enfrentar condenas que oscilan entre los 108 y los 296 años de prisión. La gravedad de los cargos refleja la brutalidad de los hechos.







