La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México ha anunciado la captura del individuo presuntamente responsable de envenenar perros en las inmediaciones de la Condesa y el Parque España, en la alcaldía Cuauhtémoc. Este suceso pone fin a semanas de preocupación y búsqueda en la comunidad.
La identificación del sospechoso fue posible gracias a las denuncias de vecinos y al seguimiento exhaustivo de diversas cámaras de seguridad. Estas herramientas tecnológicas resultaron cruciales para localizar a la persona que supuestamente dejó cebos envenenados.
La detención se llevó a cabo la mañana de este viernes, en la intersección de la calle Atlixco y Juan Escutia. Oficiales de la SSC interceptaron a un hombre cuyas características coincidían con las del individuo buscado, procediendo a una revisión preventiva.
Durante el proceso de detención, el sujeto comenzó a proferir insultos y agredir a los uniformados. Ante esta resistencia, fue asegurado de inmediato y será trasladado al Ministerio Público correspondiente para iniciar su proceso legal.
El presunto “mata perros” cayó. 🫡 https://t.co/E7yEtcrlvD
— Alessandra Rojo de la Vega (@AlessandraRdlv) October 30, 2026
De acuerdo con los primeros reportes e investigaciones, el presunto móvil detrás de los envenenamientos sería una venganza. El sujeto habría dejado los cebos tóxicos como respuesta a una agresión sufrida por un familiar a manos de un perro días atrás.
La noticia de la captura fue rápidamente confirmada por la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, a través de sus redes sociales, quien celebró el avance en este caso que generó gran indignación pública.
Previamente, el jueves 29 de octubre, la Fiscalía de la Ciudad de México había informado sobre los avances significativos en la investigación. En ese momento, policías de la SSC, personal de la alcaldía Cuauhtémoc y agentes de la Policía de Investigación (PDI) ya realizaban un trabajo coordinado.
La investigación incluyó la revisión de videos de cámaras del C5 y sistemas de videovigilancia particulares, así como entrevistas con vecinos de la zona. Estas diligencias permitieron desarrollar líneas de investigación concretas y recabar información relevante.
Como parte de las diligencias, se encontraron 14 pedazos de comida que contenían metomilo, un pesticida altamente tóxico. Lamentablemente, cuatro perros resultaron víctimas de estos cebos, y dos de ellos perdieron la vida tras su consumo en la zona afectada.







