En un esfuerzo coordinado para frenar el resurgimiento del gusano barrenador del ganado, la innovadora planta de moscas estériles, situada en Metapa, Chiapas, ha comenzado oficialmente sus operaciones. Humberto Gómez Velásquez, coordinador de este ambicioso proyecto biológico, ofreció detalles sobre los intrincados procesos técnicos y las proyecciones de producción destinadas a salvaguardar la salud ganadera en México y toda Centroamérica.
Gómez Velásquez, en una entrevista para “Noticias de la Tarde con Lupita Juárez” de Heraldo Televisión, reveló que las actividades de producción se iniciaron esta semana con el despliegue de la infraestructura biológica fundamental. Para ello, se importó material genético desde Centroamérica, asegurando así el ciclo inicial de reproducción.
Proceso biológico para el control de plagas
El método de control de esta plaga se basa en un ciclo artificial de reproducción de insectos, meticulosamente diseñado en laboratorio para replicar las condiciones naturales, pero bajo un estricto control de calidad. El especialista describió la secuencia de desarrollo de las colonias y la simulación de ambientes óptimos para el crecimiento larvario, vital para el éxito del proyecto.
“Iniciamos nuestros procesos con una colonia de moscas, la cual tarda alrededor de 7 días para que podamos llegar a tener los primeros huevecillos. Esos huevecillos estaríamos sembrándolos en unas charolas con la dieta que se le proporciona, simulando una herida de un animal,” explicó Gómez Velásquez, detallando la precisión requerida.
Después de la fase de alimentación, las larvas se transforman en capullos. El equipo calcula con exactitud el momento en que alcanzan la madurez necesaria para ser sometidas al proceso de esterilización. “Después de 7 días estas larvas tienden a tirarse de las charolas… pasan a, 24 horas tarda para que se conviertan en pupas o capullos, y 5 días y medio para que lleguen a la madurez necesaria para poder esterilizarlas,” añadió el coordinador.
Colaboración internacional y metas de producción
Una vez que las pupas estériles han completado su desarrollo, se preparan para su liberación masiva en áreas estratégicas. El transporte de los insectos adultos se realiza modulando su temperatura para mantenerlos inactivos, facilitando su dispersión aérea sin contratiempos.
El resurgimiento del gusano barrenador en la región ha impulsado la reactivación de alianzas estratégicas previas. Gómez Velásquez recordó el éxito de erradicación mantenido por más de dos décadas y enfatizó la cooperación con Estados Unidos para replicar esta hazaña, asegurando una estrategia conjunta.
Debido a la naturaleza biológica del proyecto, los resultados se manifestarán gradualmente. La planta de Metapa aumentará progresivamente su capacidad de producción. “Iniciaremos produciendo semanalmente alrededor de 10 millones de moscas semanales, posteriormente escalamos a 20 millones, 30 millones, 60 millones y en noviembre de este año esperamos ya contar con una producción de 100 millones de moscas semanales que se estarán sumando a los 100 millones que produce Panamá,” afirmó.
Este escalonamiento programado permitirá a las autoridades alcanzar una densidad de dispersión óptima, crucial para erradicar completamente la presencia del parásito del territorio nacional y proteger la industria ganadera regional.







