Elle Black, una joven de 21 años originaria de Inglaterra, experimentó una situación crítica al confundir los síntomas de una severa infección con los efectos de una resaca. Lo que comenzó como un malestar post-fiesta, rápidamente escaló a una emergencia médica que la dejó al borde de la muerte. Su experiencia subraya la importancia vital de la atención rápida ante señales inusuales en el cuerpo.
Hace dos años, en febrero de 2024, tras una noche de celebración y consumo de alcohol, Elle despertó sintiéndose extremadamente indispuesta. Inicialmente, ella y quienes la rodeaban atribuyeron su estado a una resaca particularmente intensa. Sin embargo, su malestar persistió y se agravó, presentando somnolencia, incapacidad para retener alimentos, escalofríos y sofocos preocupantes.
Ante la persistencia de los síntomas, la joven consultó a un médico general en línea, quien le diagnosticó una posible laringitis y le recetó antibióticos. A pesar del tratamiento, su condición no mejoró; al contrario, empeoró considerablemente, manifestando delirio y dolores musculares intensos. Fue en este punto cuando la gravedad de su situación se hizo innegable.
Preocupada por el deterioro de su salud, Elle decidió acudir a un hospital. Allí, en un lapso de apenas 15 minutos, los médicos lograron identificar la verdadera causa de su grave estado: sepsis. Esta afección, una respuesta desregulada del cuerpo a una infección, había surgido como complicación de un absceso periamigdalino, resultado de una amigdalitis.
"Everyone assumed I had a bad hangover. It was sepsis."
Elle, from the West Midlands, was 21 and in her first year at Cardiff University when an illness following a night out watching rugby with friends nearly killed her. pic.twitter.com/yAyKFy7J0R
— Sepsis Research (@stopsepsisnow) August 28, 2026
Inmediatamente, se le administraron antibióticos y líquidos por vía intravenosa, una intervención que, según los especialistas, le salvó la vida. Los médicos le advirtieron que si hubiera demorado su atención solo 12 horas más, el desenlace habría sido fatal. “Escuchar eso me hizo comprender la gravedad de la sepsis”, comentó Elle, “y la importancia de reconocer los síntomas y actuar con rapidez”.
Durante su recuperación, la joven reflexionó profundamente sobre la magnitud de la enfermedad que había enfrentado. Su madre describió la experiencia como el día más aterrador de su vida, con toda la familia movilizándose rápidamente al hospital. Esta vivencia no solo impactó a Elle, sino que también abrió los ojos de sus seres queridos sobre lo poco que conocían la sepsis.
Elle enfatizó la relevancia de confiar en los instintos y buscar ayuda médica de inmediato. “Al igual que muchas personas, sabían muy poco sobre la sepsis de antemano. Esto nos abrió los ojos a todos sobre la rapidez con la que puede desarrollarse”, admitió. Tras la infección, se sintió exhausta por semanas, pero su perspectiva sobre la salud ha cambiado radicalmente.
“Ya no doy por sentada mi salud y soy mucho más consciente de escuchar a mi cuerpo y confiar en mis instintos”, subrayó Elle. Su historia es un potente recordatorio para todos sobre la necesidad de estar atentos a las señales de nuestro organismo y no subestimar síntomas que podrían indicar una condición grave, más allá de lo que parezca obvio.







