12 septiembre, 2026
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Sacerdote fue arrestado en Estados Unidos por robar millones para drogas y lujos

Internacional

Sacerdote roba iglesias drogas

Un sacerdote católico de 69 años, identificado como Gregory Allen Madeya y residente de West Mifflin, Estados Unidos, fue detenido bajo la acusación de haber desviado una considerable suma de dinero. Las autoridades locales señalan que el monto asciende a más de 740,000 dólares, equivalente a más de 12 millones de pesos mexicanos.

Según la fiscalía, el clérigo habría sustraído estos fondos tanto de las colectas de tres iglesias en Pensilvania, de las cuales sirvió, como directamente de su anciana madre. Este dinero, se alega, fue utilizado para financiar una vida de excesos que incluía la compra de drogas, costosas vacaciones y “compañía” masculina.

La investigación reveló que una parte significativa de lo robado, aproximadamente 320,000 dólares, provenía de feligreses, mientras que 250,000 dólares fueron tomados de su progenitora. Madeya fue arrestado en Vero Beach, Florida, enfrentando cargos como robo y explotación financiera de una persona mayor o dependiente.

En el domicilio que Madeya compartía con un hombre llamado Marc Mowod, las fuerzas del orden encontraron más de un centenar de bolsas pequeñas con residuos de heroína, además de agujas hipodérmicas y pipas de vidrio rotas, evidencias que reforzaron las sospechas de su adicción a las drogas.

Mowod, al ser interrogado, confesó haber conocido al sacerdote a través de otro clérigo y admitió haberse reunido con él en hoteles para realizar “actos sexuales a cambio de drogas o dinero”. También declaró tener acceso a las cuentas bancarias de Madeya y de las iglesias.

El cómplice añadió que el sacerdote le compró un automóvil deportivo modelo 2018, valuado en 35,500 dólares, pagado completamente en efectivo. Esta revelación subrayó el uso ostentoso de los fondos presuntamente robados.

Durante la investigación de los dispositivos electrónicos de Madeya, las autoridades descubrieron un vasto material. Se encontraron fotografías y mensajes relacionados con narcóticos, así como imágenes de tarjetas de débito y documentos vinculados a sus parroquias.

Incluso, en la basura de la residencia, se hallaron sobres de colecta que correspondían a la iglesia de la Asunción de la Santísima Virgen María. Estos hallazgos aportaron pruebas adicionales sobre el origen ilícito de los fondos.

Frank Coti, quien fungió como tesorero de una de las iglesias afectadas, expresó su sorpresa y decepción. Recordó un incidente en el que la iglesia ya había pagado por un refrigerador, y Madeya les hizo desembolsar una vez más por el mismo artículo, añadiendo un costo extra.

Este caso ha conmocionado a la comunidad religiosa, destacando la violación de la confianza depositada en el sacerdote y la compleja red de engaños que tejió a costa de la fe de sus feligreses y la vulnerabilidad de su propia madre.