En una noche decisiva para la seguridad energética y ambiental del país, Omar García Harfuch, titular de la SSPC, anunció en X el desmantelamiento de una operación clandestina en Coatzacoalcos, Veracruz. Una planta irregular dedicada a producir diésel artesanal, nafta ligera, solventes y combustóleo fue descubierta y cateada con gran impacto.
Inteligencia, reconocimiento aéreo y una intervención clave
El operativo se construyó a partir de labores de inteligencia de campo y vuelos de reconocimiento. Las indagatorias apuntaron hacia un inmueble aparentemente dedicado al tratamiento de residuos que en realidad operaba como una mini refinería ilegal sin permisos ni medidas de seguridad. El riesgo para la población y los ecosistemas locales fue el detonante para una acción coordinada entre el Gabinete de Seguridad, Pemex y autoridades federales.
500 000 litros de crudo decomisados: un duro golpe al mercado ilícito
Durante el cateo, las autoridades incautaron más de 500 000 litros de hidrocarburos, junto con infraestructura especializada: siete tanques móviles, cuatro verticales, tuberías y equipos de separación. Todo indicaba una operación diseñada para alimentar el mercado negro de combustibles, conocida como huachicol.
Estos hallazgos fueron puestos a disposición del Ministerio Público, mientras que el inmueble fue sellado y permanece bajo resguardo policial.
Multitud de fuerzas unidas: coordinación interinstitucional para combatir los delitos
Destaca la participación conjunta de la SEDENA, SEMAR, FGR, Guardia Nacional, SSPC, Pemex y Sener, reforzando el compromiso del gobierno federal en erradicar la producción y distribución ilícita de hidrocarburos.
Un ejemplo similar fue el desmantelamiento de plantas clandestinas en Tabasco (1.5 M litros) y Veracruz (409 000 L) , evidenciando la persistencia de este problema en diversas regiones del país.
Riesgos ambientales y socavones a la legalidad
Estas operaciones clandestinas no sólo lucran con combustible, sino que ponen en riesgo a comunidades y medio ambiente. La ausencia de permisos y protocolos de seguridad incrementa el peligro de derrames, incendios y contaminación de suelos y acuíferos, con impactos potencialmente irreversibles.
Este operativo en Coatzacoalcos marca un firme mensaje contra el huachicol: no hay impunidad para quienes atentan contra recursos del país y la salud pública. La incautación de 500 mil litros y el desmantelamiento de una planta ilegal fortalecen la estrategia del Estado para proteger tanto al ciudadano como al entorno, en una lucha que parece intensificarse desde Tamaulipas, Veracruz, Tabasco y Baja California .







