La situación en Venezuela se agrava tras el doble terremoto del pasado 24 de junio, con un balance oficial que eleva la cifra de fallecidos a 3 mil 342 y la de heridos a 16 mil 740. Así lo informó este domingo el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, en un llamado a la solidaridad.
Este evento sísmico, considerado el más potente que ha enfrentado el país sudamericano en el último siglo, ha provocado la destrucción de 190 estructuras y ha generado 942 réplicas. Además, 16 mil 309 personas se han quedado sin hogar, lo que ha llevado a la habilitación de 79 campamentos transitorios para atender a los damnificados.
Las labores de rescate continúan sin descanso. Hasta el momento, 6 mil 462 personas han sido rescatadas de entre los escombros. A pesar del paso de los días, la esperanza de encontrar más sobrevivientes se mantiene viva, mientras prosigue el arduo proceso de identificación de los cuerpos recuperados.
La tragedia ha movilizado a la comunidad internacional, con más de 3 mil 200 rescatistas extranjeros que llegaron con equipos especializados, incluyendo unidades caninas. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, despidió y condecoró a equipos de Reino Unido, Qatar, Francia, India, Barbados, Brasil y Argentina con la medalla Héroes de Venezuela, agradeciendo su invaluable apoyo.
Rodríguez expresó que el pueblo venezolano “nunca olvidará la mano amiga que vino a atender, que vino a consolar, que vino a acompañar”. Subrayó que más de 140 naciones han aportado ayuda humanitaria o equipos de rescate, evidenciando una ola de solidaridad global.
El país vive “un duelo profundo”, pero la esperanza de las familias de encontrar a sus seres queridos con vida no se agota. La magnitud del desastre ha unido a la nación en un momento de gran dolor y necesidad, con la comunidad internacional brindando un apoyo fundamental.
Mientras tanto, se han comunicado cifras parciales de ciudadanos extranjeros fallecidos. La cancillería ecuatoriana informó la repatriación de los cuerpos de tres víctimas, miembros de una misma familia radicada en Caracas. Por su parte, Perú reportó tres fallecidos y siete desaparecidos de su nacionalidad.







